Grupo Mentidero: tres maneras de saborear el verano
Las terrazas se convierten, un año más, en el gran escenario del verano madrileño. En La Moraleja y su entorno, los planes gastronómicos son el gran reclamo de la temporada, improvisar cenas entre amigos y redescubrir el placer de quedarse cerca de casa. El Grupo Mentidero propone esta temporada tres experiencias diferentes, pero con un denominador común: buena comida y el mejor ambiente.
Frente a la idea de que hay que abandonar la ciudad para disfrutar del verano, cada vez son más quienes descubren que, en la zona norte, existen propuestas capaces de convertir cualquier tarde o noche en un pequeño plan de vacaciones.
En ese mapa de direcciones imprescindibles, el Grupo Mentidero vuelve a consolidarse como uno de los referentes gastronómicos de la temporada gracias a tres espacios con personalidad propia que ofrecen experiencias muy diferentes entre sí: la esencia italiana de La Trattoria del Mentidero, el sabor más auténtico de barbacoas en Las Brasas del Mentidero, y el exotismo sofisticado de las noches de sushi en directo de La Borda del Mentidero.
Para quienes entienden el verano como una sucesión de aperitivos improvisados y cenas compartidas, La Trattoria del Mentidero presenta una nueva carta pensada precisamente para ese momento del día en el que nadie quiere mirar el reloj. Su propuesta de picoteo transforma la terraza en un auténtico rincón italiano donde el protagonismo recae en el placer de compartir.
Tablas de quesos y embutidos cuidadosamente seleccionados, especialidades italianas y pequeñas propuestas concebidas para degustar en grupo, ideal para reuniones familiares, encuentros con amigos o esas citas espontáneas que terminan convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos del verano. Su carta gira en torno a tres grandes protagonistas: las pizzas napolitanas de masa esponjosa y bordes dorados, pastas frescas y las clásicas milanesas servidas con un sello inconfundible de sabor.
Quienes buscan sabores más intensos encontrarán en Las Brasas del Mentidero uno de los grandes atractivos de la temporada. Este verano, su terraza incorpora una propuesta especialmente apetecible: las barbacoas de los jueves, una cita que promete convertirse en uno de los rituales gastronómicos más esperados de la zona. ¡También puedes pedir por encargo que te hagan la barbacoa otro día!
La fórmula resulta tan sencilla como irresistible: bandejas para compartir con diferentes cortes preparados a la brasa y acompañados por cerveza bien fría, todo ello en un entorno pensado para disfrutar, sin prisas, de las noches estivales. Además, la experiencia puede adaptarse a celebraciones o encuentros de grupos más numerosos, convirtiéndose en una opción perfecta para cumpleaños, reuniones familiares o eventos entre amigos.
A esta propuesta se suma otra de las señas de identidad del espacio: sus hamburguesas, elaboradas con ingredientes naturales especialmente seleccionados y una cuidada ejecución que ha contribuido a consolidar la personalidad gastronómica del restaurante. Una alternativa que demuestra que detrás de la aparente sencillez de los grandes clásicos también hay espacio para la excelencia y el detalle. La tienen de cebolla caramelizada con queso brie, de pollo frito coreano o su famosa hamburguesa con salsa Pelayo.
Si el verano invita a viajar a través de los sabores, La Borda del Mentidero propone hacerlo desde la serenidad de una terraza rodeada de naturaleza. Sus noches de sushi en directo elevan la experiencia gastronómica a una dimensión más sensorial, en la que la cocina se convierte también en espectáculo.
Ver trabajar al chef mientras prepara nigiris y rolls al momento añade un componente de autenticidad y saber hacer. Cada pieza nace ante la mirada de los comensales, que pueden apreciar la precisión de los gestos, la calidad del producto y el cuidado por la presentación. Todo ello en un ambiente sofisticado pero relajado, donde la vegetación, la iluminación tenue y las temperaturas más amables de la noche madrileña crean un escenario especialmente atractivo.
Porque, a veces, los mejores planes del verano no exigen hacer la maleta, sino simplemente reservar mesa y dejarse llevar por el placer de disfrutar.

