Norema Salinas, la chef que conquistó San Francisco vuelve a casa
Empresaria, chef y pionera en transformar el concepto del catering tradicional en España, Norema Salinas regresa a Madrid con la misma pasión que la convirtió en referente hace tres décadas. Tras una enriquecedora etapa en San Francisco, vuelve con nuevas ideas, una mirada más internacional y la convicción de que los grandes eventos se construyen a partir de los pequeños detalles, ¡y de grandes recetas!
La Moraleja Magazine.- ¿Quién es Norema Salinas?
Norema Salinas.- Para quienes aún no me conocen de cerca, me defino como una apasionada de la vida, de los detalles y, por supuesto, de la buena mesa. Soy una empresaria y chef californiana, pero con un corazón profundamente multicultural gracias a mis raíces brasileñas y libanesas, y mi amor por España. Esa mezcla tan viva de culturas me impulsó a fundar Norema Salinas Catering en Madrid, en 1996.
En aquel momento me propuse un reto precioso: revolucionar el concepto del catering tradicional en España. Quise fusionar la riqueza de la gastronomía internacional con el producto espectacular que tenemos en España, pero dándole un giro total en la puesta en escena. Fuimos pioneros en crear montajes que no solo alimentaban, sino que sorprendían visualmente a través del menaje, las texturas y una decoración con alma.
Tras años vistiendo las bodas exclusivas, grandes eventos corporativos y apareciendo en cabeceras que tanto quiero como Telva, Woman o Cinco Días, hoy regreso con la misma energía del primer día, pero con la mente rebosante de ideas frescas, nuevas tendencias gastronómicas y montajes que os van a enamorar. ¡Estoy feliz de estar de vuelta!
LMM.- ¿Por qué "Norema is back"?
NS.- ¡Porque vuelvo con la maleta llena de inspiración y el corazón contento! Entre 2015 y 2024, decidí hacer una pausa vital en Madrid y mudarme a San Francisco. Mis padres estaban mayores y sentía la necesidad profunda de estar cerca de ellos. Fue una decisión con el corazón, pero que profesionalmente se convirtió en una aventura increíble.
Durante esos años, mi equipo en Madrid continuó funcionando con éxito en bodas, eventos corporativos, menús diarios para empresas y, como curiosidad que muchos no saben, ¡siendo la cocina detrás del famoso programa de televisión First Dates!
Mientras tanto, al otro lado del charco, no me quedé de brazos cruzados. Tuve el privilegio de trabajar en uno de los caterings más prestigiosos de California: Betty Zlatchin Catering. Allí, como ejecutiva de ventas y producción, lideré eventos de hasta 1.700 personas en los espacios más espectaculares de la Bahía de San Francisco. Diseñé experiencias para clientes tan exigentes como Google, la Universidad de Stanford o el San Francisco Ballet.
¿Y lo mejor de todo? Que ese puente nunca se ha roto. Sigo manteniendo mi cartera de clientes en California. ¡Eso es "Norema is Back"! El regreso de una cocina sin fronteras.
LMM.- ¿Qué te has traído de San Francisco?
NS.- Me he traído una maleta revolucionaria llena de frescura, diseño y, sobre todo, una nueva forma de entender el flow, el ritmo y el arte de recibir en casa. San Francisco es un crisol de culturas y el epicentro de la gastronomía global. Al trabajar allí para un público internacional muy exigente, perfeccioné algo que me apasiona: la capacidad de conectar con los invitados a través de los sabores de su propia tierra.
Hoy en día, La Moraleja es una comunidad maravillosamente cosmopolita. Muchas familias de origen mexicano, venezolano, colombiano o dominicano disfrutan abriendo las puertas de sus espectaculares casas para celebrar a lo grande. Mi gran aprendizaje en Estados Unidos es que un catering de alta gama debe ser flexible y dominar la autenticidad. Nos hemos especializado en elevar la gastronomía latinoamericana al nivel gourmet, ya sea recreando la sofisticación de unos bocados tradicionales o la calidez de un plato emblemático de su infancia; adaptamos nuestra cocina a lo que el anfitrión nos sugiera para que se sienta verdaderamente en casa.
Además, California me ha inspirado a diseñar menús inclusivos. Hoy en día las opciones veganas, vegetarianas o sin gluten son una realidad en cualquier evento. Un gran ejemplo es nuestra Rosette de Calabacín rellena de un pilaf de quinoa con garbanzos, queso feta vegano y fondue de tomate; o nuestra deliciosa Empanada de Quinoa.
Por supuesto, esta apertura al mundo convive en perfecta armonía con nuestro pilar fundamental: la cocina española. El secreto está en ese equilibrio.
LMM.- Después de 30 años, ¿qué te sigue emocionando de montar un evento desde cero?
NS.- ¡Me sigue emocionando absolutamente todo! No hay nada como el subidón de coger una idea en papel y ver cómo cobra vida. Para mí, la magia ocurre cuando logramos que todo tenga un hilo conductor y un sentido perfecto: que la gastronomía converse con el ambiente, que la iluminación encaje con la decoración y que cada pequeño rincón tenga un porqué. Adoro sentarme a diseñar puntos estratégicos del evento y luego verlos materializados. Esa felicidad de los invitados es lo más gratificante de mi carrera.
LMM.- Hablemos de vuestros "platos estrella"...
NS.- Nuestra gran estrella en plato principal sigue siendo el Meloso de Buey (rabo de toro) con Boletus, deshuesado y envuelto en una delicada crepineta de berenjena. ¡Es un éxito rotundo! Pero si hablamos de bocados pequeños, nuestras "Pequeñas Maravillas" se llevan la palma. Tenemos nuestra famosa Teja de parmesano con steak tartar y rúcula frita -por la que, el mismísimo Juan Mari Arzak nos felicitó en su día-. También triunfa la Mini hamburguesita de rabo de toro con daikon rallado y alioli de trufa.
LMM.- Tu historia personal mezcla varios países y culturas. ¿Qué plato de la carta representa mejor este recorrido tan viajado?
NS.- Sin duda, nuestra Tapita de hummus cremoso con ragout de meloso de buey y su caramelo, o la versión de Hummus cremoso con pollo de corral frito, salsa verde de dátiles y especias árabes. Es la perfecta unión de Oriente y Occidente.
También me define mucho la crema de calabaza con manzana al curry, servida con crème fraîche y pepitas de calabaza caramelizadas; o nuestra famosísima Carrot Cake, que elaboramos siguiendo al pie de la letra la receta que yo misma hacía cuando era pequeña en California.
LMM.- ¿Recuerdas el primer evento en el que pensaste: "Esto ya va en serio"?
NS.- ¡Imposible olvidarlo! Fue un evento conjunto para Devota & Lomba, Motorola y De Beers en la Casa Oquendo, un chalet precioso en El Viso que se alquilaba entonces para eventos. Diseñé un menú sencillo de cuatro variedades, pero la puesta en escena fue rompedora: los camareros eran guapísimos y vestían chaquetas diseñadas por Devota & Lomba. ¡Allí empezó todo!

