EV International: cuatro décadas revolucionando la limpieza con vapor seco
De las emblemáticas vaporetas rojas de Lady Vap a los actuales equipos profesionales, la firma italiana apuesta por una limpieza más eficiente, duradera y sin productos químicos.
Hubo un tiempo en el que la característica vaporeta roja de Lady Vap era casi un imprescindible en los hogares. Más de tres décadas después, aquella marca que conquistó el mercado español continúa evolucionando bajo el nombre de EV International, una firma con más de 40 años de trayectoria que mantiene su fabricación artesanal en Milán y distribuye su tecnología en más de 40 países.
Al frente se encuentra Fabrizio Barbagallo, hijo del fundador y actual CEO, quien nos descubre cómo el vapor seco de alta presión está transformando la limpieza doméstica y profesional, combinando potencia, durabilidad y sostenibilidad.
La Moraleja Magazine.— EV International mantiene una estrecha relación con La Moraleja. ¿Cómo comenzó esta historia?
Fabrizio Barbagallo.— Hace más de 30 años éramos conocidos como Lady Vap, una marca que llegó a liderar la venta de vaporetas en España. Nuestra emblemática máquina roja estaba presente en miles de hogares, especialmente en La Moraleja y urbanizaciones como Ciudalcampo o Santo Domingo. Fue un auténtico fenómeno.
LMM.— ¿Cómo ha evolucionado la compañía desde entonces?
F.B.— Hemos cambiado de nombre, pero conservamos nuestra esencia. Seguimos fabricando artesanalmente en Milán, incorporando los últimos avances tecnológicos, y mantenemos el servicio técnico para aquellas primeras vaporetas, incluso después de más de 40 años.
Hoy desarrollamos equipos profesionales de vapor seco para uso doméstico e industrial, diseñados para ofrecer potencia, caudal continuo y una extraordinaria durabilidad. Negocios como Café Pino, en la Plaza de La Moraleja, ya confían en nuestras máquinas para afrontar las exigencias diarias de limpieza en cocina y sala.
Nuestros equipos incorporan sistemas de recarga automática y calderas de acero inoxidable AISI 304, capaces de trabajar a altas temperaturas y presiones de entre 7 y 10 bares, según el modelo. Una tecnología que permite limpiar con mayor rapidez y menos esfuerzo.
LMM.— Habláis de máquinas concebidas para durar toda la vida. ¿Qué las diferencia de las vaporetas convencionales?
F.B.— La diferencia está en la ingeniería y la calidad. No fabricamos electrodomésticos desechables, sino herramientas profesionales preparadas para soportar un uso intensivo durante décadas.
Es habitual encontrar vaporetas domésticas de entre 40 y 300 euros que generan demasiada humedad y no ofrecen la potencia necesaria para limpiar e higienizar eficazmente. Por eso seguimos realizando demostraciones a domicilio, como hacíamos hace cuatro décadas. Creemos que la mejor manera de apreciar la diferencia entre un aparato convencional y una máquina profesional es comprobar sus resultados personalmente.
LMM.— La limpieza sin productos químicos es uno de vuestros principales argumentos. ¿Qué ventajas ofrece?
F.B.— Cada vez recibimos más consultas de personas con sensibilidad química, para quienes los productos de limpieza tradicionales pueden representar un problema importante.
Nuestros equipos utilizan únicamente agua del grifo y, gracias al vapor a alta temperatura, permiten eliminar virus, bacterias y alérgenos sin necesidad de detergentes. Contamos con certificaciones que avalan la eficacia de esta tecnología.
También resulta especialmente interesante para hogares con mascotas, que están en contacto permanente con el suelo y pueden ingerir residuos químicos al lamer las superficies. Nuestro objetivo es conseguir espacios más saludables, seguros y libres de productos potencialmente irritantes.
LMM.— En noviembre participaréis en BioCultura, en IFEMA Madrid. ¿Qué presentaréis?
F.B.— BioCultura es un escaparate ideal para demostrar que una limpieza más saludable, sostenible y libre de tóxicos ya es posible. Nuestra participación reafirma el compromiso con el mercado español y con la higienización ecorresponsable.
Presentaremos nuestra nueva generación de máquinas para uso doméstico y profesional, que incorporan mayor tecnología, potencia y durabilidad, sin perder la esencia que nos ha acompañado durante cuatro décadas.
También queremos ayudar al consumidor a elegir correctamente un equipo de vapor y explicar por qué invertir en una máquina profesional puede marcar una diferencia significativa en los resultados, la higiene y la sostenibilidad.
LMM.— ¿Qué hace tan eficiente vuestra tecnología de vapor seco?
F.B.— Nuestros equipos generan vapor a temperaturas de entre 170 y 190 °C y presiones de hasta 10 bares, dependiendo del modelo. Pero hay un aspecto fundamental que suele pasar desapercibido: el caudal.
Mientras la presión determina la fuerza de salida, el caudal indica la cantidad real de vapor que produce la máquina. Un equipo puede ofrecer muchos bares de presión, pero perder eficacia rápidamente si no mantiene un flujo constante.
Frente a los aproximadamente 80 gramos por minuto de muchos equipos compactos, nuestras máquinas alcanzan los 110 gramos por minuto, lo que representa un rendimiento cercano al 40 % superior.
Además, el vapor contiene únicamente entre un 3 % y un 5 % de humedad, frente al 20 % habitual en otros sistemas. La combinación de temperatura y presión permite desprender la suciedad incrustada y penetrar en los poros microscópicos de las superficies. Según nuestras certificaciones, esta tecnología consigue eliminar hasta el 99,9 % de bacterias, virus y gérmenes utilizando solo agua, sin detergentes ni productos químicos.
LMM.— ¿Es suficientemente conocida la diferencia entre el vapor convencional y el vapor seco?
F.B.— Cada vez existe mayor interés, aunque todavía hay cierto desconocimiento. Muchas personas siguen asociando la limpieza a vapor con aquellas pequeñas vaporetas que empapaban las superficies, requerían recargas constantes y obligaban a frotar o esperar largos tiempos de secado.
Las demostraciones permiten comprobar cómo el vapor seco higieniza rápidamente, no deja residuos químicos y mantiene las superficies prácticamente secas.
También mostramos la importancia de nuestros complementos, como las mopas certificadas, capaces de absorber hasta siete veces su peso en agua y resistir más de 500 lavados a 90 °C sin perder eficacia.
Esta tecnología está despertando el interés de sectores tan diversos como la restauración, las clínicas, los centros profesionales y las empresas de car detailing, además de particulares que buscan una limpieza profunda, rápida y respetuosa con su entorno.
Porque, como nos gusta recordar, la verdadera limpieza no tiene por qué oler a lejía ni a productos químicos. La verdadera limpieza huele a pureza.

