Design Mood Interiorismo: la nueva sensibilidad del diseño que escucha al cliente
En un momento en el que el interiorismo se ha convertido en un lenguaje capaz de definir estilos de vida, Design Mood Interiorismo irrumpe con una propuesta que combina sensibilidad estética, funcionalidad y una mirada profundamente personal.
Al frente del estudio se encuentra Laura M. Hernández, una creativa que, tras años vinculada al mundo de la publicidad y la comunicación, decidió seguir el instinto que siempre la acompañó: dar forma a espacios con alma. Así nació, en 2022, un estudio que hoy se posiciona entre las firmas emergentes más interesantes de nuestro panorama.
Para Laura, cada proyecto comienza con una premisa clara: el diseño debe equilibrar belleza y funcionalidad. Un mantra que guía todos sus procesos, desde las primeras ideas hasta la ejecución final. Sin embargo, en Design Mood Interiorismo ese equilibrio va más allá de lo técnico.
El verdadero epicentro, tal y como explica su fundadora, es siempre el cliente. “Nos gusta que cada espacio hable de quien lo habita. Nuestra labor consiste en interpretar su personalidad y sus gustos, pero también en aportar un valor profesional que abra nuevas posibilidades”, señala.
Ese sello propio se traduce en una cuidada selección de materiales naturales —apreciados por su calidez y su capacidad para aportar equilibrio—, una apuesta por las texturas ricas que introducen movimiento y profundidad, y una paleta cromática que se construye de forma estratégica, en ocasiones a partir de una pieza protagonista que actúa como hilo conductor.
El resultado son ambientes que transmiten serenidad, coherencia y armonía, cualidades que se han convertido en la firma de la casa.
La tendencia al alza de contratar a un interiorista se refleja directamente en el crecimiento del estudio. En España, tanto quienes buscan un proyecto integral llave en mano como los que solo requieren el diseño y prefieren gestionar la ejecución por su cuenta confían cada vez más en profesionales especializados.
Laura confirma este cambio de mentalidad: “Los clientes particulares saben que un interiorista puede transformar no solo una vivienda, sino la forma de vivirla”.
En paralelo a su actividad principal, Design Mood Interiorismo acaba de presentar una colección propia de piezas decorativas, realizada por los mismos oficios artesanos que colaboran en sus proyectos. La propuesta incluye objetos creados en materiales nobles como el roble o el latón, junto con textiles de alta calidad y gran riqueza táctil, todo en una paleta inspirada en la naturaleza.
Una serie exclusiva disponible en la e-shop del estudio, que refleja a la perfección su esencia: diseño honesto, belleza serena y una clara vocación artesanal.

